Cuando la víctima se expone…

Un día decidí escribir estas líneas en un post de Instagram: De las veces que he sufrido maltrato, lo peor ha sido la normalización del mismo, como cuando no publiqué esa foto sublime de mi embarazo porque un «amigo» me hizo sentir que si lo hacía era para llamar la atención a través de la exhibición de mi cuerpo…

O como cuando me tapaba en el metro mientras amamantaba para «no incomodar»  a nadie…

O cuando a los 13 años sufrí un acoso fuerte por parte de un vecino que me aparecía hasta en la sopa y «me amaba muchísimo» según él «yo debía ser su novia» y sentía miedo hasta de ir al liceo y topármelo…

 

La peor parte de todo es entender que era violencia y que está tan normalizada que no identificamos estos tipos de maltratos.

A los días recibí unas palabras al respecto del acoso que sufrí a los 13 años, una persona muy cercana me dijo:

«Lo que pasó con ese niño (él tenía 17 años y yo 13) fue algo de niños, pobre niño que llevó una vida muy dura y actuó mal, tú eres madre de un niño y crees ser una madre perfecta, pero él también puede cometer errores, no era necesario que hablaras de eso y ahora siempre eres así, andas con odio y a la defensiva.»

Aún no puedo creer que esa persona que debería acompañarme como víctima por la cercanía que tenemos, además tomara esta postura, pero también ¿Cómo es posible que aún cuando una víctima toma el valor de exponerse y hablar de algo tan importante se le juzgue?

Este tema jamás lo había tocado, era algo que solo conocían personas que evidenciaron ese acoso y mi esposo y ese día decidí sacarlo a la luz y denunciar que no está bien ni debe normalizarse, pero algunos aún no logran entender la normalidad de exponer lo malo…

No niego que esta reacción abrió una nueva herida (revictimización) me hizo preguntarme: ¿Qué tan exagerada estoy siendo? Y repasar cada cosa que viví para decirme: estás bien, sí fuiste la víctima, no eres mala…

Pero además me hizo entender muchas cosas, como que es tan común no exponer ni denunciar por temor a que ni siquiera los más cercanos te crean, o que abrirse está acompañado de juicios y más violencia, que muchos creen que exponerlo es parte de algún tipo de venganza u odio acumulado. Que lamentablemente el hombre siempre está en mejor posición para ser justificado, entendido o hasta defendido, que exponer esto no es sinónimo de paz o tranquilidad para mí, sino de dolor y más miedo pero que definitivamente es necesario afrontar esto porque hay miles de mujeres igual que yo que se identifican y que si nos sumamos seremos una red poderosa de apoyo y lograremos vencer a quienes nos abusan y quienes nos revictimizan.

No escribo estas líneas esperando que me crean, al final soy solo yo quien carga con las heridas y traumas del acoso, como mirar muchas veces atrás si estoy sola en la calle, compartir SIEMPRE la ubicación a mi esposo, al salir de casa sola tener un plan de ataque o defensa ante cualquier acosador, plantearme mil escenarios negativos, ser extremadamente delicada con mi número de teléfono y hasta sentir que siempre me ven aún cuando mis ventanas están cerradas…

Pero sí espero que quienes pasan lo mismo o más encuentren un espacio seguro dónde expresarse, liberarse y ser acompañadas.

Y a ti, por si estás leyendo, solo espero que si vas a volver a defenderlo o señalarme no sea frente a mí.

Esto y más es lo que pasa cuándo la víctima se expone.

1600 901 Vale Rodriguez
4 comentarios
  • Una historia fuerte y lo peor cotidiana en este mundo al revez en donde vivimos.

    Buen articulo mi valen ❤️

  • ¡Hola Vale! No se si me recuerdas espero que si. Este es el tercer escrito que te he leído, hemos estado cerca pero no tuvimos la oportunidad de conocernos mucho más, es increíble todo lo que has pasado por tanto tiempo, pero también es aún mas increíble tu transformación tan bonita y transparente, en mucho de tus escritos me he sentido identificada directamente con esta anécdota (si la víctima habla) déjame decirte que eres super valienre y valioso compartir tu ser, tus emociones, sentimientos, valoro muchísimo cada una de tus palabras y las sentí muy mías. Gracias por este mensaje que das y espero muchos puedan lograr leerlos, comprender y tomar acción para mejorar y seguir adelante siento tú y solo tú. Un abrazo enorme para ti💛

    • ¡Hola Heizel! por supuesto que te recuerdo, con cariño además, es verdad conocernos profundamente no se dio, pero quizás esta sea la ventana para lograrlo. Me toca el alma saber que mis palabras identifican a alguien, lamento que hayas sido victima y que exponerlo te haya hecho daño, sin embargo aquí tenemos un espacio seguro, juntas, gracias por tus palabras y por animarme a seguir siendo yo, espero tú también lo seas y te envío un abrazo gigante y apretado de vuelta 🧡

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