Querida Valen: una carta a mi yo del pasado…
A mitad del camino: un viaje que no imaginabas.
Vamos por la mitad de la carrera. Sé que tú tenías clarísimo el plan: volver a Venezuela y empezar a estudiar. Fuiste determinada, y te lo agradezco. Te honro.
Hoy quiero contarte algunas cosas que no sabías, y menos mal… quizás te hubiera ganado el miedo.
El país no es el mismo del 2017, pero igual tendrás que adaptarte (vale la pena).
El día que te inscribiste no podías creerlo.
El último día del segundo período académico vas a llorar mares; sentirás frustración porque “no te lo disfrutaste” (te estás divorciando, pero reina, seguiste adelante y pasaste todas tus materias).
Un día vas a vivir un episodio personal muy duro y, aunque los demonios vuelven, esta vez entendiste que el límite es para ti. Manejas la situación como nunca antes y te graduarás en la carrera de la vida nuevamente…
Pero ese día es previo a un examen muy importante.
Pese a todo el revuelo emocional, vas a clase, te arreglaste lo mejor que pudiste, disimulaste al máximo, y aun así llegas y te preguntan si todo está bien. Incluso se te acercarán personas por primera vez con un interés en lo que te sucede (creo que perdiste tu “brillo” característico). Ese día, posterior al evento vas a sentir que hay almas buenas.
Tu profe te dirá: “Giovanna, vamos a hablar”, y luego de esa conversación te dirá: “Hoy no presentas, no estás preparada emocionalmente para esto.”
Aunque ibas dispuesta a presentar, sientes alivio. Pero sobre todo, sentirás que se renueva tu fe en la humanidad. (Los actos más sencillos te enseñarán que hay gente buena.)
Maternar mientras estudias: el doble esfuerzo, el doble amor.
La rutina será abrumadora. Empezarás los días muy temprano y los terminarás muy tarde. Llegarás de la uni a ser mamá, y aun así serás juiciosa con tu entrenamiento (se volvió tu medicina).
Vas a hacer tareas tuyas y del Trompi. Trasnochada irás a exponer, y habrá un día, en un examen de neuropsicología, en el que, en lugar de recordar todo lo que estudiaste, vas a recordar todo sobre las anacondas (cierre de proyecto del Trompi). A veces se te cruzan los cables de tantos roles.
El Trompi conocerá la universidad. Habrá días en que te tocará llevártelo. Te inventarás formas de hacerlo divertido: llevará colores, jugará con el teléfono por ratitos, le darás un recorrido por la universidad y amará “el cielo”; desayunar pastelito de ricota y espinacas (sí, como tú en la infancia) y almorzar perritos frente a la uni…
Entenderás que tus tiempos han sido eso: tuyos. Estás estudiando en el momento indicado.
Hay un niño que está viendo un ejemplo inolvidable. Vas a ir a tu graduación con una de tus personas favoritas: tu hijo.
¿Podrías haberlo vivido antes? Sí.
Pero sin duda alguna, te lo disfrutas más a su lado.
Vas a conocer gente linda. Tejerás tu propia red de apoyo. Vivirás procesos en conjunto con nuevas amigas y amigos.
Un día vas a llorar, y ellos te llevarán a comer…
De cumpleaños rotos a sorpresas que sanan.
En el 2024 vivirás un cumpleaños difícil. Vas a extrañar mucho a los tuyos en otro país, y no lo sabes, pero ese día cometerás un error que te va a costar muy caro.
Sin embargo, te enseñará demasiado.
Tocarás fondo y volverás a impulsarte.
Te tocará ser paciente, porque arde el alma…
Sin embargo, al regresar de vacaciones, un mes después, te tienen una sorpresa en la universidad: te celebrarán tu cumple.
Casi como un desquite, para que la llegada de los 31 no sea recordada solo con aquel episodio, sino, una vez más, como un recordatorio de estar en el lugar y con las personas indicadas.
Que quien vibra en amor, recibe amor. Y que sí, hay gente buena (sigues trabajando en creer eso).
Celebrarás Navidad con gente nueva. Hay una familia que te abrió sus puertas, y tendrás un plato en su mesa un 24 de diciembre.
Terapia, decisiones y una nueva versión de ti.
Vas a conocer a tu nuevo terapeuta. Amarás su enfoque y acompañamiento. Se convertirá en el partero de tu nueva versión.
Vas a conocer a la terapeuta del Trompi. Sentirás una confianza que hace rato no sentías. Él va a atravesar un proceso difícil: tendrá alopecia.
Te sentirás culpable, pero será clave para tomar la decisión de separarte. Te enfocarás en darle un espacio lleno de paz, felicidad y calma, porque la culpa ya no te detiene: la transformas en responsabilidad y actúas.
Entenderás que no debes darle más largas a una decisión que es obvia, que ya no hay más que intentar, y que la situación está traspasando a todos, incluso a tu hijo.
En terapia le irá excelente. En tres meses su pelito empieza a crecer. Verás el resultado de la determinación y constancia.
Heli será una guía y apoyo en su proceso, y cachito de luz para Vale mamá.
Cuando el dolor se transforma en propósito.
Vas a trabajar con una organización para la prevención del suicidio, y sentirás, una vez más, que la mierda se puede usar como abono.
Somos un montón, y haberlo vivido, al final, se convirtió en una historia más de tu vida, que ahora sirve como apoyo en una red de muchas personas que han vivido lo mismo.
Las pequeñas cosas que sostienen la fe.
Amarás el camino a la universidad. Y aunque creemos en otra forma de divinidad, tendrás un pedacito de camino donde todos los días agradeces como mantra u oración. Es tu conexión con Dios.
Amarás Filosofía, Psicología Evolutiva, Psicología de la Educación, Dinámicas Grupales, Procesos Psicológicos… y aún es la mitad del camino.
Venezuela, amistades y nuevas familias.
Extrañarás estar en Venezuela y no ir a jugar caída en el barrio con quienes un día fueron hogar para ti (sí, te va a doler esa parte de tus decisiones, pero puedes con eso y vale la pena).
Sin embargo, vas a jugar en la uni, te vas a reír mucho y disfrutarás ser tú, sea donde sea.
Vas a querer contarle a tu mamá lo que aprendes, tus notas, tus miedos, tus frustraciones. Esta parte también duele, pero no tanto como antes.
Y tendrás una exsuegra que te bendecirá ante cada examen, te celebrará cada logro y te recordará constantemente que ella conoce tu historia y jamás te dejará de amar como a una hija.
También tendrás podcast de WhatsApp con tus amigas jajajaja. Están en otro país y no hay distancia que no las haga acompañarte y celebrarte en el proceso.
Estás experimentando muchas formas de amor: en distancia, en nuevos vínculos, en algunos transformados.
Pero amor real y honesto.
Vas a ser muy feliz.
El reencuentro con papá y Ari: las revanchas del amor.
Y esta etapa se convertirá en una revancha con papá. Nunca van a recuperar el tiempo, pero los adultos han construido una relación especial.
No sentirás vergüenza de contarle tus peos más arrechos. Te acompañará en tus cagadas, te aconsejará con su sabiduría, te consentirá con un amor extremadamente bonito.
Tienen una confianza gigante. Te aplaudirá en cada logro, te acompañará en cada parte de tus procesos.
También es una revancha con Ari, esa prima que, aunque vivían en la misma casa, la secta no las dejó vivir todo lo que querían.
Será tu mano derecha, apoyo y consuelo, el masajito cuando ya no puedes más y la chismeadera eterna jajaja.
El Trompi la amará profundo. Conectan demasiado y disfrutan cada instante juntos.
Volver a Venezuela era, sin duda alguna, necesario.
Un viaje terapéutico llamado universidad.
En cada periodo académico, en cada nueva materia, entrarás en un viaje terapéutico. Conocer y reconocer tus procesos y funcionamiento será intenso, pero maravilloso.
Es un viaje profundo, transformador, revelador.
Sí, Vale, esto es todo lo que anhelabas. Es mejor de lo que imaginas.
A mi yo de hoy:
Has construido un presente hermoso.
Has madurado, has crecido, has avanzado.
Ahora entiendes la importancia del entorno. Ahora construyes tu entorno, tu destino, tu VIDA.
Has enfrentado tus mayores miedos y has comprobado que no era para tanto.
Te has enamorado de tu soledad y aprendiste a valorar tu compañía.
Has pagado bastante caro la construcción de esta vida, pero ha valido la pena.
Ya no nos quedamos a esperar. Vamos por todo lo que queremos.
Soltamos todo lo que no suma a esa construcción de vida, porque, aunque soltar duele enorme, más caro y doloroso es sostener lo insostenible.
Querida Vale del futuro:
Eres valiente y resiliente, vulnerable y humana.
Vive por y para ti.
Ama y confía.
Si quieres leer más puedes visitar: Fuí Testigo de Jehová La asfixia


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